Pasadas unas horas, Diego entra en la habitación y las mira.
-Álvaro
acaba de llegar hace nada a la habitación – comenta entrando-. Natalia
al escucharlo se levanta rápidamente y sale precipitadamente, no les da
tiempo a sus amigas de decirle nada.
Natalia recorre pasillos hasta
llegar a la ala de los chicos y se dirige a la habitación de los chicos
en el momento que va a llamar a la puerta esta se abre y aparece Álvaro
mirándola.
-¿Qué haces tú aquí? – le dice Álvaro serio-.
-Venia a saber que ha pasado – comenta Natalia mirándolo fijamente-.
-Pues
te equivocas de habitación la de tu querido amigo esta en el otro
pasillo – y paso por al lado de Natalia dándole con su hombro Natalia
reacciona y lo paro cogiéndolo del brazo, Álvaro se gira mirando la mano
de Natalia que coge su brazo, Natalia hace lo mismo y al instante la
suelta.
-No me equivocado, venía a preguntarte a ti – comenta esta.
-Claro,
que pasa que no lo encuentras, mira sabes que te digo que me dejes en
paz, que paso de ti – Álvaro vuelve a andar pero se para en seco cuando
oye a Natalia.
-¿Por qué te pusiste así cuando el nombro a una chica?
– comento Natalia curiosa mientras Álvaro se había parado en seco y se
giro mirándola.
-No tienes ningún derecho a preguntar eso, ninguno,
me ¿oyes? – Se acercó más a ella- y que no me entere que buscas
información o le sacas a alguien.
-Uy que me vas hacer que pasa eres un cobarde, encima de chulo y gilipollas – comento Natalia algo enfadada.
-No me provoques, avisada estas.
-Por
eso pasaría de ti y te dejaría la tía esa que no quieres ni escuchar,
por cobarde – comento Natalia y Álvaro la miro furioso.
-No sabes de qué coño hablas, así que cállate – grito Álvaro muy cerca de ella.
-No pienso callarme solo porque digo la verdad.
-Dices la verdad que te está contado el asqueroso de Oliver – Álvaro sigue igual.
-Que no me grites – grita Natalia también poniéndose contra él, Álvaro a mira fijamente.
-Y tú no te metas donde no te llaman – sigue gritando Álvaro.
-Y tú no seas tan idiota y cobarde – grita Natalia y diciéndole muchísimas cosas más sin callar en ningún momento.
En
un segundo sin saber cuándo exactamente Álvaro coge la cara de Natalia
con sus dos manos y la pega a él besándola con fuerza, con rabia, con
desesperación, con dolor, con enfado, Natalia le devuelve el beso de la
misma forma, pero poco a poco el beso va convirtiéndose en algo limpio,
tierno, dulce, mágico , especial, sueltan todo lo que sienten lo que
llevan, dándose caricias, ya no es un beso de odio ni de rabia, si no de
sentimientos , especial . Álvaro afloja las manos que sujetan la cara
de Natalia acariciándole las mejillas y al instante se separan con los
ojos cerrados los dos y lo abren despacio mirándose. Al segundo Natalia
es la primera en hablar, aunque sigue un poco sorprendida.
-¿Qué coño haces imbécil?
-Mira
– suspira Álvaro- yo tampoco quería, pero no sabía de qué forma
callarte ni cómo hacer que dejaras de gritar- comenta este mirándole.
-O
sea, que a todas las tontas que gritan, ¿las besas no? - comenta ésta
furiosa- pues que sepas que me das asco – se limpia con la mano su boca –
y no sé que le parecerá esto a tu queridísima novia – lo mira
poniéndose las manos en la cintura mientras Álvaro la mira.
-Primero,
no hablo con chicas tan tontas como tú, segundo tu a mí también me das
asco no sabes hasta que punto y tercero mi chica no se va a enterar de
nada porque aquí no ha pasado nada, ¿entiendes? – comenta Álvaro
mirándola.
Natalia lo mira con los ojos muy abiertos y da media
vuelta yéndose no sin antes sacarle el dedo corazón a Álvaro y decirle
“capullo”. Álvaro se queda hay parado, mirando cómo se va, pensativo.
Noemí
hacía rato que había salido de la habitación y había ido a la
biblioteca a estudiar ya que linda se había ido con diego a dar una
vuelta , Noemí sonrió “hacen buena pareja” pensó, y volvió a fijar su
mirada en el libro, tenía que estudiar, aquella asignatura le costaba
muchísimo y dentro de nada sería el examen, pero no podía concentrarse ,
los recuerdos le asaltaban la mente cada segundo, la biblioteca esta
casi vacía la gente no solía ir a estudiar mucho, en ese momento se
abrió la puerta de la biblioteca y entro Nico, Noemí no podía creerlo
“¿qué demonios hace este aquí?” pensó Noemí, inmediatamente bajo la
mirada al libro rezando para que no la viera, al minuto se sentó
enfrente de ella.
-¿Que pasa muñeca? – ésta lo ignoro haciendo como si estudiara, este volvió a insistir con un tono más elevado.
-Yo también te echado de menos – comentó.
-Shh, te quieres callar – lo miro mal.
-Por fin contestas, creía que te habías quedado sorda – comenta sonriendo.
-Sorda no, solo que paso de ti por si no te habías dado cuenta.
Al instante Noemí se levanto yendo a uno de los pasillos de la
biblioteca, mirando la estantería buscando un libro, cuando Nico se
acerco mucho a ella por detrás y le susurro.
-Se que no pasas de mi, y que te mueres por volver a besarme – ésta se giro mirándolo seriamente.
-JA JA, por favor mas quisieras tú – este puso los brazo a los costados de Noemí mirándola.
-Es que yo lo quiero y ahora mismo lo voy hacer.
-Ni se te ocurra.
Intentó quitarse pero él la tenía acorralada y entonces la besó, fue un
beso apasionado, con ganas, recordando los momentos vividos, las ganas
de tenerse uno al otro, el sentimiento al poco este se separo
mordiéndole el labio y la miro.
-Sabía que no lo habías olvidado, que tenías ganas.
-UAA,
te odio – dijo empujándolo y saliendo de allí sentándose otra vez en la
mesa, Nico salió detrás sonriendo y le guiño un ojo, saliendo de la
biblioteca, Noemí lo vio irse “¿por qué me tenido que enamorar de él,
joder?” va su mirada al libro, ahora sí que no se concentraría pensó.
Al instante entro Natalia y vio a Noemí y se sentó a su lado.
-Hola, ¿qué te ha pasado?
-Hola. ¿Por? – Noemí la miro.
-No sé, tienes esa cara y he visto a Nico salir sonriendo – comento Natalia curiosa.
-Nada nada, ¿y a ti? Te brillan los ojos, como si fueras a llorar.
-Que va, es que he tenido una discusión con Álvaro, no me ha dicho nada y no encuentro a Oliver.
-Normal, a caso dudabas de que te contara algo – Noemí miro otra vez el libro sin verlo-.
-Se
que te pasa algo con Nico, pero bueno ya llegara el día que me lo
cuentes – y sin más Natalia salió de la biblioteca y se fue a su
habitación.
Entro no había nadie y se tumbo en la cama, tocándose los
labios “había sido increíble, mágico había sentido un estremecimiento
por todo su cuerpo” suspiro, en ese momento llamaron a la puerta…
No hay comentarios:
Publicar un comentario